Cuatro pasos sencillos
- 1Bebe líquidos templados: agua, caldo o infusiones.
- 2Una cucharadita de miel en agua tibia es un remedio casero habitual (no en menores de un año).
- 3Mantén el aire con algo de humedad y ventila la habitación.
- 4Descansa y lávate las manos con frecuencia.