Cuatro pasos sencillos
- 1Lava la cara dos veces al día con un limpiador suave.
- 2No manipules los granos.
- 3Usa protector solar sin aceites.
- 4Mantén una alimentación variada y duerme bien.
Una rutina sencilla y constante suele funcionar mejor que muchos productos.
Para esta molestia no proponemos una receta concreta. Come ligero, hidrátate y descansa. Si quieres ideas de cocina, mira las recetas de nuestra búsqueda.
Consejo de bienestar general. Contenido informativo, no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si estás embarazada, en lactancia, tomas medicación o tienes una enfermedad, consulta antes de usar suplementos.